Qué tendrá la lluvia que hace aflorar en nosotros sentimientos escondidos.
Las gotas caen, chocan contra el paraguas, contra el cristal de la ventana. Ese ruido monótono crea una especie de mantra que nos hace pensar en otras cosas.¿Recuerdos quizá?
Nuestra mente busca y rebusca en los archivos que creíamos perdidos o que queríamos perder. Pensamos en lo que pudo haber sido y no fue, en lo que queríamos ser y no somos, en lo que quisimos decir y no dijimos.
Gota a gota esos pensamientos van anegando nuestra mente. Al igual que el día, nuestra alma es gris. Agachamos la cabeza y cedemos por un momento al destino.
¡Chof! Los pies mojados nos devuelven a la realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario