Qué tendrá la lluvia que hace aflorar en nosotros sentimientos escondidos.
Las gotas caen, chocan contra el paraguas, contra el cristal de la ventana. Ese ruido monótono crea una especie de mantra que nos hace pensar en otras cosas.¿Recuerdos quizá?
Nuestra mente busca y rebusca en los archivos que creíamos perdidos o que queríamos perder. Pensamos en lo que pudo haber sido y no fue, en lo que queríamos ser y no somos, en lo que quisimos decir y no dijimos.
Gota a gota esos pensamientos van anegando nuestra mente. Al igual que el día, nuestra alma es gris. Agachamos la cabeza y cedemos por un momento al destino.
¡Chof! Los pies mojados nos devuelven a la realidad.
Pequeña Máquina del Horror
Amor, odio, la vida con matices
jueves, 3 de abril de 2014
jueves, 6 de marzo de 2014
Curiosidades de la vida
Hay veces que caminando con mi mp3 por la calle,o los planteas se alinean o el destino maquina toda una obra para mi disfrute.
Os hablo de ese maravilloso momento en que todo a tu alrededor se conecta con tu mp3.
La primera vez que me pasó fue un día,que estando yo tan tranquila por la calle, comenzó a sonar en mi reproductor la canción "La Tormenta" , canción de George Brassens, traducida por Javier Krae. Y sí, aunque parezca mentira, comenzó a llover de manera sobrenatural. Una tormenta de esas cortas, pero que hacen historia. Lluvia, viento, paraguas del revés...
Y mientras todo el mundo corría a resguardarse, yo caminaba con paso rápido y con una amplia sonrisa; que lejos de confundirla con el gusto por la lluvia, era una sonrisa de incredulidad. No podía dar crédito a lo que había pasado.
Y hoy, me ha vuelto a suceder. Esta vez sonaba en mi reproductor "Dios de madera" de Narco, y curiosamente ha pasado por mi lado un cura. Él era joven, de no más de 40 años, bien arreglado y de un riguroso negro impoluto. Nuestras miradas no se han cruzado, supongo que porque mi cuerpo ha sido creado para el pecado.
Y a mi se me ha escapado una sonrisa.
Os hablo de ese maravilloso momento en que todo a tu alrededor se conecta con tu mp3.
La primera vez que me pasó fue un día,que estando yo tan tranquila por la calle, comenzó a sonar en mi reproductor la canción "La Tormenta" , canción de George Brassens, traducida por Javier Krae. Y sí, aunque parezca mentira, comenzó a llover de manera sobrenatural. Una tormenta de esas cortas, pero que hacen historia. Lluvia, viento, paraguas del revés...
Y mientras todo el mundo corría a resguardarse, yo caminaba con paso rápido y con una amplia sonrisa; que lejos de confundirla con el gusto por la lluvia, era una sonrisa de incredulidad. No podía dar crédito a lo que había pasado.
Y hoy, me ha vuelto a suceder. Esta vez sonaba en mi reproductor "Dios de madera" de Narco, y curiosamente ha pasado por mi lado un cura. Él era joven, de no más de 40 años, bien arreglado y de un riguroso negro impoluto. Nuestras miradas no se han cruzado, supongo que porque mi cuerpo ha sido creado para el pecado.
Y a mi se me ha escapado una sonrisa.
lunes, 24 de febrero de 2014
Despertador
Este blog va de pasiones y hoy os voy a hablar del sentimiento de levantarse un lunes.
Puede parecer algo fácil. Suena el despertador, lo apagas, te levantas y comienza la rutina diaria.
En primer lugar vas al baño, te aseas e intentas no dormirte mientras estás en la taza. Después te vistes y ventilas la habitación. Vas a la cocina y te preparas el desayuno: un buen tazón de lecho con cacao o café, algo para comer (dulce o salado, dependiendo del ánimo) y puede que hasta un zumo. Cuando has terminado, haces la cama, cierras ventanas y te das los últimos retoques en el tocador.
¡Ya estás lista para salir de casa a comerte el mundo!
¡Ya estás lista para salir de casa a comerte el mundo!
Pero ¡¡HORROR!!. Todo esta idílica mañana se va a al traste cuando el despertador decide no sonar o, peor aún, cuando durante el primer paso de tu rutina, decides apagar el despertador, pero se te olvida levantarte. Y ahí es cuando comienza la carrera.
La primera odisea es despertarte, porque recordemos que te has quedado dormida. Si tu pareja se levanta a la misma hora que tú, no hay mucho problema porque quedarse dormidos los dos en más difícil, que no imposible. Pero como llevéis horarios diferentes, la cosa se puede complicar bastante.
Hoy os hablaré de dos situaciones diferentes:
a) Que te despiertes tan tarde que no valga la pena ni intentar ir.
En un principio te asustas, llegas tarde, pero miras la hora y ya no puedes hacer nada. Llamas al trabajo y cuentas lo que ha pasado o te inventas una excusa. Optimista de ti, piensas que has ganado un día de fiesta (ya recuperarás horas otro día), pero tu conciencia te dice que lo que has hecho está mal. Así que dedicas tu día de fiesta a hacer recados:, comprar, limpiar la cocina, llamar a tu abuela, y una larga lista de tareas pendientes. Adiós a tu día de "fiesta".
b) Que te despiertes (o te despierten) tarde, pero con posibilidades de llegar a tiempo o no muy tarde a tu destino.
Lo peor de esta situación, es que ya empiezas el día acelerada y con mala leche. Tu bonita y tranquila rutina mañanera se trastoca por completo. Te levantas corriendo vas al baño, te vistes como puedes, dejas la cama sin hacer y ni siquiera desayunas. Como mucho te da tiempo de coger una magdalena para el camino. Para colmo cuando llegas al ascensor te das cuenta de que no vas peinada o que todavía tienes legañas en la cara. Lo intentas solucionar como puedes e intentas salir con tu mejor cara de casa.
Cuando llegamos al trabajo intentamos que no se note nada, pero llevas estrés acumulado y aunque parezca mentira, también sueño.
Así que mi consejo de hoy es que cuando te levantes un lunes y todo te de pereza, piensa que podía haber sido peor y no haber sonado el despertador.
jueves, 20 de febrero de 2014
Bienvenida
Aquí comienza mi andadura por el mundo de la red.
Este es un espacio para mi esparcimiento personal y mental. Así que si os atrevéis a subir al carro de la locura transitoria,sed bienvenidos a mi blog.
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